Cueva del Arco

PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO | ---

Cueva del Arco

UNA PAISAJE HABITADO DESDE LA PREHISTORIA

La Cueva del Arco se abre en pleno Cañón de Almadenes, uno de los paisajes más singulares del sureste peninsular. A su paso por Cieza, este desfiladero, modelado durante miles de años por el río Segura, combina escarpes rocosos, vegetación mediterránea y una geología que ha favorecido la formación de cavidades naturales.

Pero este no es solo un espacio natural: es también un lugar profundamente humano que cuenta con la presencia de arte paleolítico, así como una larga secuencia de ocupación que se remonta a la Prehistoria. Las investigaciones arqueológicas realizadas hasta el momento permiten confirmar la existencia de ocupaciones pertenecientes al Neolítico antiguo (7.000 años), Magdaleniense (15.000 años), Solutrense (21.000 años), Gravetiense (30.000 años), Auriñaciense (35.000 años) y Musteriense (50.000 años), este último asociado ya a los grupos neandertales que habitaron este territorio.

Por todo esto, caminar hacia la cueva es, en realidad, avanzar a través del tiempo.

Texto: Ignacio Martín-Lerma & Didac Román

Fotografías: Fran Ramírez

A WINDOW INTO PREHISTORY

The large natural arch that gives the cave its name is not only an outstanding landscape feature: it is the gateway to one of the most important archaeological sites in the southeastern Iberian Peninsula, which also preserves evidence of Paleolithic art, testimony to the earliest symbolic expressions in the Region of Murcia.

At Cueva del Arco, a stratigraphic sequence is preserved that documents different phases of human occupation. Six major phases have been identified:

  • Early Neolithic (7,000 years ago), arrival of the first farming societies.
  • Magdalenian (15,000 years ago), the last hunter-gatherer societies of the Paleolithic.
  • Solutrean (21,000 years ago), occupation during the coldest phase of the last Ice Age.
  • Gravettian (30,000 years ago), major settlement of modern humans.
  • Aurignacian (35,000 years ago), arrival of the first modern humans.
  • Mousterian (50,000 years ago), Neanderthal presence in the cave.

Recent research has revealed the existence of an extensive inner cavity, with more than 1.5 km of galleries. This discovery significantly expands the scientific potential of the site and opens new questions about our most remote past.

Text: Ignacio Martín-Lerma & Didac Román

Photographs: Fran Ramírez

UNA VENTANA A LA PREHISTORIA

El gran arco natural que da nombre a la cueva no es solo un elemento paisajístico excepcional: es la puerta de entrada a uno de los yacimientos arqueológicos más relevantes del sureste peninsular, que además conserva evidencias de arte paleolítico, testimonio de las primeras manifestaciones simbólicas de la Región de Murcia.

En la Cueva del Arco se preserva una secuencia estratigráfica que documenta diferentes momentos de la ocupación humana. Se han identificado cuatro grandes fases:

  • Neolítico antiguo (7.000 años), llegada de las primeras sociedades agricultoras.
  • Magdaleniense (15.000 años), últimas sociedades cazadoras-recolectoras del Paleolítico.
  • Solutrense (21.000 años), ocupación en el momento más frío de la última glaciación.
  • Gravetiense (30.000 años), gran asentamiento de Humanos Modernos.
  • Auriñaciense (35.000 años), llegada de los primeros Humanos Modernos.
  • Musteriense (50.000 años), presencia neandertal en la cueva.

Investigaciones recientes han revelado la existencia de una cavidad interior de gran desarrollo, con más de 1,5 km de galerías. Este descubrimiento amplía de forma significativa el potencial científico del enclave y abre nuevas preguntas sobre nuestro pasado más remoto.

Texto: Ignacio Martín-Lerma & Didac Román

Fotografías: Fran Ramírez

A LANDSCAPE INHABITED SINCE PREHISTORY

Cueva del Arco opens within the Almadenes Canyon, one of the most distinctive landscapes in the southeastern Iberian Peninsula. As it passes through Cieza, this gorge, shaped over thousands of years by the Segura River, combines rocky escarpments, Mediterranean vegetation, and a geology that has favored the formation of natural cavities.

But this is not only a natural setting: it is also a profoundly human place, preserving Paleolithic art as well as a long sequence of occupation dating back to Prehistory. Archaeological research carried out to date confirms the presence of occupations from the Early Neolithic (7,000 years ago), Magdalenian (15,000 years ago), Solutrean (21,000 years ago), Gravettian (30,000 years ago), Aurignacian (35,000 years ago), and Mousterian (50,000 years ago), the latter already associated with Neanderthal groups who inhabited this territory.

For all these reasons, walking toward the cave is, in reality, a journey through time.

Text: Ignacio Martín-Lerma & Didac Román

Photographs: Fran Ramírez